
Robert «Polako» Zelazek, histórico del punk nacional y bajista de Los Violadores, grabó «Basta!!», disco debut de su nuevo proyecto, Zelazek, que se lanzó recientemente en CD y está disponible en plataformas digitales.
La banda la conforman el propio bajista y sus amigos: Leo Nievas en voz, Leandro «Vai» Grela y Seba Persia en guitarras y coros, y Guille «Wallace» en batería y coros.
«Basta!!» se grabó entre abril de 2024 y mayo de 2025 en estudios Inroom y Animal Records de la ciudad de Mercedes y en Zona Cyborg con Robert Zelazek como productor y técnico de grabación. Masterizado por Zelazek y Martín Toledo en La Nave de Oseberg.
Musicalmente, el álbum no se aleja del espíritu del punk rock, y sus letras siguen esa misma línea: contestatarias, directas y críticas, despachándose contra «el globalismo, el progresismo y toda esa porquería».
«Los que me conocen, bueno… están las opiniones divididas. El público está dividido. Tenemos la mitad que me odia, la mitad que me ama. Te imaginás que teniendo antecedentes como Los Violadores… Y aparte, viste que hoy en día está todo muy… se generó una brecha, tanto musical, política, social, está todo dividido, ¿no? Y hablando políticamente, si no sos de izquierda sos facho. Y si no sos de derecha sos comunista, ¿no? Y es como que hoy también en la música pasa un poco esto. Para la compañía, si no hacés la música que es digerible, estás del otro lado, no te dan ni cinco de pelota. Hay muy pocas compañías que hoy en día se animan a editar a artistas, digamos, emergentes como producto, ¿no? Esto es un producto emergente, a pesar de que la gente me dice que soy un viejo choto».
«Yo no sé si vos te acordás de una película que se llamaba ‘Viven’, la de los anteojos… la sociedad normal: consuma, beba, Coca-Cola, toda la boludez. El tipo se pone unos anteojos negros y es todo el mundo en blanco y negro y los carteles dicen: ‘Obedezca, mire televisión, no cuestione al gobierno’, ¿no? Si de hecho ves la tapa del disco nuestro, justamente tiene estos cartelitos puestos y hay toda una ciudad incendiada en el fondo. Y es como decía un meme sobre una foto de George Orwell, del libro ‘1984’, que George Orwell decía: ‘Esto fue una novela, un libro de ficción, no era un manual de instrucciones’, ¿no? Porque si hoy te das cuenta, estamos controlados, vigilados. Básicamente, todo medio, que, sean medios donde se impulsa cierta clase de ideologías o los medios mismos quieren que vos pienses y aceptes algo, te bombardean constantemente con eso. Es como mirar simplemente una publicidad, que mires una publicidad de un dentífrico X toda tu vida, vas a terminar consumiendo ese dentífrico, ¿no? No hay posibilidades de cuestionamiento de nada, donde cuestionás algo, eres un outsider, te dicen, ¿no?».
«El disco habla justamente un poco de todo esto. De que el globalismo, por un lado, creo que tuvo su parte positiva, pero es terrible cómo le deformó la cabeza a la gente. Aparecieron movimientos como el progresismo, que si antes uno hablaba de progresismo se lo relacionaba con el progresar, no el deformar mentalidades, porque todo esto viene de la mano de las monedas digitales, eh, la vigilancia individual, ¿no?».
«Pasa que yo consumo mucha información que no está en los medios. Yo soy, muy adicto a lo que dice el lado B del panorama. El famoso invento que hizo la Organización de las Naciones Unidas con el Foro Económico Mundial, de los famosos once pasos de la Agenda 2030, que en realidad el lado A es todo muy bonito, pero el lado B es un control social total».
«Por ejemplo, las ciudades de quince minutos, que en Inglaterra eso ya está implementado hace un par de años, que ahora parece que en Villa Allende, en Córdoba, lo están haciendo, están cercando Villa Allende. Y la ciudad de quince minutos es que de tu lugar de residencia, caminando para combatir el cambio climático, para no usar automóvil, y tu punto más lejano a tu casa va a estar a quince minutos caminando, ¿no? Colegio, supermercado y todo eso. Y es toda una serie de cosas que está reflejada en el disco».
«Hay mucha gente que, por ejemplo, no se cuestionó mucho el tema de las estelas en los cielos, las estelas químicas. Eso está cuestionado en todo el mundo. De hecho, hay muchos frentes de batalla abiertos, muchos procesos legales. Acá hay un abogado que se llama Julio Razona, en Mar del Plata, que inició un proceso legal contra eso. También la ciudad de Azul, en el Concejo Deliberante, lo cuestionaron, le cerraron la boca en dos minutos. Muchas cosas que no se hacen públicas a menos que la gente investigue. Y si uno no investiga, va a estar dormido. Siempre para mí me pareció que el mundo tiene que ser el de los despiertos, no el de los dormidos. Porque el dormido es como un rebaño de ovejas. Donde va el flautista de Hamelin, van para allá hasta el flautista de Hamelin. Si el flautista de Hamelin se tira por el barranco, se tiran todos atrás de él, ¿no? Entonces, justamente el disco habla de toda esta porquería, del globalismo, progresismo… Me dan ganas de vomitar, te juro».
