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Cumple 30 años “Disintegration”, el disco más elogiado de The Cure

02/05/2019 - Retro
Cumple 30 años “Disintegration”, el disco más elogiado de The Cure

El 2 de mayo de 1989 era lanzado “Disintegration”, el álbum más aclamado de la carrera de The Cure. La banda británica capitaneada por Robert Smith lo logró partiendo de temáticas oscuras y atmósferas que mezclaban la música dark, el rock y la psicodelia. Un imaginario de alguna manera no muy “pop”, a partir del primer single “Lullaby”, una canción de cuna gótica acompañada de un video con características de película de terror.

“Disintegration” es la culminación de una trilogía ideal que comenzó con “Pornography” (1982) y se cerró con “Bloodflowers” (2000). Tres álbumes en los que Smith vertió toda su incomodidad hacia la vida. En particular, la “desintegración” surge de un estado depresivo provocado porque Smith se acercaba a los 30 años, una meta que consideraba definitiva y aterradora, consciente, entre otras cosas, de que prácticamente todos los artistas que admiraba habían compuesto sus mejores obras antes de esa edad. Y lo remedia escribiendo las canciones de “Disintegration” en el momento más oscuro y brillante de una carrera que ya lleva cuarenta años.

El disco es una fotografía de un momento personal de Smith, que no estaba listo para lanzar un álbum solista en caso de que a los demás integrantes del grupo no les gustaran las canciones. Un giro brusco en comparación con trabajos anteriores que habían llevado a The Cure hacia un terreno más pop. Desde 1983, con “The Lovecats”, hasta 1987, con el álbum “Kiss Me, Kiss Me, Kiss Me”, el sonido del grupo se abre a influencias más livianas, incluso con la inclusión de instrumentos de viento (“Why Can’t I Be You?”) y melodías románticamente soñadoras (“Just Like Heaven” ,”Catch”).

El sonido del disco fue un shock para el sello discográfico. “Estaba a punto de disolver la banda”, dice Robert Smith. “Veníamos de álbumes de gran éxito comercial, pero sentí que nuestras últimas producciones habían sido mal entendidas, en primer lugar por las compañías discográficas, pero también por nuestra público. No podía soportarlo, esta fue la razón que inspiró ‘Disintegration'”.

“Queríamos ser entendidos por nuestra gente y recordar que The Cure no se estaba convirtiendo en una maldita banda pop”, agrega. No hace falta decir que recuperar la magia intacta de los primeros álbumes, sin renunciar al toque pop que, en cualquier caso, los había definido en el último período, se convirtió casi en un prodigio consumado.

En “Disintegration”, el sueño se convierte en una pesadilla, como la del protagonista de “Lullaby”, que imagina una araña agazapada en la oscuridad lista para devorarlo. Los temas principales son el desvanecimiento de la vida, el envejecimiento, la muerte y la desintegración de los puntos de referencia, ya sean afectos o relaciones humanas.

Pero en comparación con la oscuridad claustrofrobiana y enferma de “Pornography” (1982), en este álbum la complejidad de las texturas musicales tiene una amplitud y una apertura completamente diferentes. Es cuestión de escuchar la majestuosidad de los teclados que abren “Plainsong”, o la suave melancolía de “Pictures of You”. Incluso donde el pop se abre camino, en este álbum lo hace de una manera consistente con el contexto, con una canción de amor como “Lovesong”, que Smith dedica a Mary Poole, la mujer con quien se había casado el año anterior. “Es una declaración hecha con el corazón abierto, no hay manera de ser más honesto, me tomó diez años llegar a un punto en el que me sentí cómodo cantando una canción de amor tan directa”, cuenta Smith.

La creación y el lanzamiento del álbum también coinciden con un momento difícil para la banda, el de la partida de Lol Tolhurst, miembro fundador del grupo. Cada vez más alejado de la actividad compositiva y productiva debido a que está constantemente atrapado por el alcohol, el tecladista (ex baterista) apenas es soportado por los miembros de la banda, y solo la amistad con Smith impide una expulsión más rápida. Una expulsión que, al final, es inevitable. Generalmente Lol es acreditado solo por haber tocado “varios instrumentos” y luego termina entablando una demanda legal por los derechos del uso del nombre del grupo. Sin embargo, la “desintegración” representa un punto de no retorno. Si entre los temores de Smith se encontraba el no haber escrito aún su propia obra maestra, con este álbum lo exorcizó al costo de no poder replicar este pico creativo.