
Un intento de humor negro terminó en caos total en el Aeropuerto Internacional Gobernador Francisco Gabrielli de Mendoza. Luis Gastón Lamas, el baterista de Don Osvaldo –la banda liderada por el controvertido Pato Fontanet, exvocalista de Callejeros–, generó una evacuación masiva al declarar durante un control de seguridad que llevaba una bomba en su equipaje.
Lo que parecía una «broma de mal gusto» se convirtió en un operativo de emergencia que demoró vuelos y le valió una causa judicial al músico.
El incidente ocurrió en la noche del domingo, cuando Lamas se preparaba para abordar el vuelo WJ 3083 con destino a Ezeiza. Durante la inspección rutinaria, el baterista soltó el comentario que encendió las alarmas: «Llevo una bomba». De inmediato, las autoridades activaron todos los protocolos de seguridad. La Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) evacuó el área de control de pasaportes y el Grupo Especial de Control de Explosivos y Armas Especiales (GEDEX) tomó el control. Se estableció un amplio perímetro de seguridad, y expertos utilizaron detectores de trazas y perros antidrogas para revisar el equipaje y las pertenencias de Lamas.
Tras una exhaustiva revisión, el veredicto fue claro: no había rastro de explosivos ni material peligroso. Solo entonces, el músico pudo respirar aliviado y aclarar que todo había sido «una broma». Sin embargo, la gracia no le salió barata. La aerolínea lo catalogó como «pasajero disruptivo», le prohibió el embarque y lo dejó varado en el aeropuerto durante varias horas. Finalmente, Lamas logró retornar a Buenos Aires en un vuelo posterior, pero no sin antes enfrentar las consecuencias legales: la Unidad Fiscal N°1 de Mendoza inició una causa en su contra por la interrupción del servicio aéreo.
El suceso no solo afectó a Lamas, sino a cientos de pasajeros que sufrieron demoras en sus itinerarios. El aeropuerto mendocino, uno de los más transitados del interior del país, vio paralizadas sus operaciones por un tiempo que, aunque no se especificó oficialmente, se extendió hasta la madrugada del lunes. Fuentes de la PSA destacaron que este tipo de «bromas» son tomadas con la máxima seriedad, ya que ponen en riesgo la seguridad de todos.
Don Osvaldo, conocida por su sonido rockero y letras cargadas de ironía, suma así otro capítulo polémico a su historia. Pato Fontanet, quien refundó la banda tras el trágico incendio de Cromañón en 2004, ha estado en el centro de debates por su estilo provocador. Este episodio en Mendoza parece un eco involuntario de esa actitud rebelde, pero con resultados mucho más serios en un contexto de alta sensibilidad post-pandemia y amenazas globales.
No es un caso aislado: solo unas horas antes, en el Aeropuerto de Comodoro Rivadavia, una mujer generó un susto similar al afirmar que llevaba un explosivo en su bolso de mano. Allí, la evacuación duró al menos 40 minutos, con intervención del GEDEX y el mismo desenlace: una falsa alarma que subraya la tensión en los controles aéreos.Autoridades aeroportuarias insisten en que estas situaciones, por más «inofensivas» que parezcan, activan mecanismos costosos y estresantes. Para Lamas y Don Osvaldo, lo que empezó como un chiste podría convertirse en una lección amarga.
