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Hace 40 años, The Clash expandía las fronteras del punk con “London Calling”

14/12/2019 - Retro
Hace 40 años, The Clash expandía las fronteras del punk con “London Calling”

Hasta los miembros de The Clash estaban hartos ​​de su reputación como banda punk en 1979. Aunque tenían solo dos álbumes en su carrera, estaban comenzando a ver los límites de estar asociados con el género. Y mientras docenas de grupos salían de las alcantarillas con guitarras, gruñidos, burlas y desprecio por la humanidad, la mejor banda punk quería alejarse de eso.

Ese alejamiento comenzó el año anterior, con el lanzamiento de su segundo álbum, “Give ‘Em Enough Rope”, que fue mucho más melodioso y sentimental que cualquier cosa que el punk haya arrojado en aquellos años. Cuando salieron de gira por los Estados Unidos a principios de 1979, se mantuvieron completamente alejados del género, eligiendo a leyendas del R&B como Bo Diddley y Sam & Dave para abrir sus shows. Era solo cuestión de tiempo para que la distancia entre The Clash y la música que los había hecho famosos se hiciera aún mayor.

Durante el verano (boreal) de 1979 comenzaron a trabajar en su tercer álbum, “London Calling”, inspirado en los pioneros del rock and roll estadounidense que ahora consumían a diario. Las canciones del disco doble no caen en una sola categoría; en cambio, se dirigieron a los territorios del R&B, el rockabilly, el reggae, el jazz y hasta el pop, con muchos desvíos por el camino. Desde el principio, está claro que “London Calling” se perfilaba como un LP épico y revolucionario.

Una vez que el productor Guy Stevens se incorporó a la mezcla, las sesiones adquirieron aún más importancia. Stevens -quien había sido mánager de Procol Harum y Mott the Hoople y había producido a Free y otras bandas-, era un fanático del estudio. La compañía discográfica de The Clash inicialmente se resistió a contratar a Stevens. Su reputación de borracho temperamental era legendaria en la industria de la música. Pero The Clash no se movió de su postura, y aunque hubo algunos de sus singulares arrebatos en el estudio, todos se llevaron a cabo en nombre del rock ‘n’ roll. Y se puede escuchar en la energía casi espontánea de las canciones, la mayoría grabadas en una o dos tomas.

Cuando “London Calling” fue publicado, el 14 de diciembre de 1979, era obvio que The Clash había hecho un clásico instantáneo, una obra maestra que se erige como uno de los mejores álbumes de rock de todos los tiempos. Se balancea, golpea, grita y pisa fuerte. Hay vientos, órganos, armónicas y pianos. En cuatro lados, 19 canciones y 65 minutos, realmente no hay otro álbum como “London Calling”.

Desde la fuerza de la canción principal que abre el disco y “The Guns of Brixton” (escrita y cantada por el bajista Paul Simonon) hasta “Death or Glory” (una crítica a los rockeros de los años 60), “Spanish Bombs” (sobre la Guerra Civil Española), y el estallido pop final de “Train in Vain”, el álbum no se detiene. Puede que no haya una escucha más perfecta y emocionante de una hora en la historia del rock. Incluso el lado cuatro, tradicionalmente el páramo de los discos dobles, en este caso apenas se debilita. Ayuda a que “Train in Vain” -que se agregó a último minuto y que ni siquiera figuraba en los títulos de las copias originales del LP-, sea una de las mejores canciones de la banda y se haya convertido en su primer éxito en los charts.

Si The Clash se encontraba musicalmente en un lugar completamente nuevo en “London Calling”, líricamente se estaban expandiendo en temas por los que ya eran bien conocidos. El álbum es tan agitado políticamente como sus predecesores, pero la cultura misma también se agita en canciones como “Lost in the Supermarket” y “Clampdown”. Y “Train in Vain” no es más que una canción de amor. Hasta incluyeron un puñado de covers en su mayoría oscuros entre los originales de Joe Strummer y Mick Jones.

Y también está la famosa portada del álbum: una foto en blanco y negro de Simonon rompiendo su bajo en el escenario, enmarcada por letras rosas y verdes que hacen referencia al famoso arte de tapa del álbum debut de Elvis Presley, lanzado 23 años atrás. Al igual que la música, la portada se ha convertido en una parte integral del paisaje del rock.

“London Calling” alcanzó el Top 10 en el Reino Unido y el puesto 27 en los Estados Unidos. Animó a The Clash a ser aún más ambicioso en su próximo álbum, “Sandinista!”, de 1981, un disco triple que, en cierto modo, es tan esencial como “London Calling”. Pero con “London Calling”, The Clash se puso de pie. Y con eso, elaboraron su obra maestra.