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Hace 50 años, los Rolling Stones despedían la década del 60 con “Let It Bleed”

28/11/2019 - Retro
Hace 50 años, los Rolling Stones despedían la década del 60 con “Let It Bleed”

Algunos historiadores estadounidenses consideran que el asesinato de John F. Kennedy en 1963 puso fin a los años 50 y la renuncia de Richard Nixon en 1974 terminó con los años 60. Pero los Rolling Stones pusieron fin a la década justo cuando el calendario lo marcaba, cuando en la última semana de noviembre de 1969 lanzaron “Let It Bleed”, su octavo álbum y el último de los años 60.

Los Stones no necesitaban una catástrofe política para señalar el final de la década. Estaban preparados para el final, y no fue algo placentero. Se puede escuchar esa tensión en los ritmos sombríos, violentos y desolados de “Let It Bleed”, donde el título en sí mismo es un presagio de la música melancólica y empapada de sangre del álbum.

Días después del lanzamiento del disco, los Rolling Stones ofrecerían un concierto gratuito en el Altamont Speedway en California, que terminó en un asesinato frente al escenario. “Let It Bleed” parecía predecir esto en sus canciones oscuras y sombrías. No se puede escapar de la naturaleza apocalíptica de uno de los mejores álbumes de los Rolling Stones, y no hay refugio contra la tormenta de descontento que se anticipaba en los 70.

La banda comenzó a grabar el álbum en febrero, un par de meses después del lanzamiento de “Beggars Banquet”, aunque comenzaron a trabajar en la canción central, “You Can’t Always Get What You Want”, en noviembre de 1968, justo antes de la salida de “Beggars Banquet”. Y durante los siguientes nueve meses trabajaron en los Olympic Studios de Londres, reuniendo algunas de sus mejores canciones para uno de sus mejores proyectos y uno de los discos más definitorios de la época.

Pero no fue fácil. El miembro fundador Brian Jones se había alejado del resto del grupo, que se había cansado de su comportamiento errático y de sus ausencias sin aviso a varias sesiones de grabación.

En junio, se le pidió que abandonara el grupo. Terminó tocando solo en dos de los temas del álbum: “You Got the Silver” (en el que toca el arpa automática) y “Midnight Rambler” (con algo de percusión), antes de su muerte el 3 de julio.

Su eventual reemplazo, Mick Taylor, fue contratado para tocar la guitarra en “Country Honk” y “Live With Me”. Otros músicos también hicieron malabarismos a lo largo de las sesiones, incluidos los tecladistas Nicky Hopkins e Ian Stewart, el guitarrista Ry Cooder, el saxofonista Bobby Keys, Al Kooper, Leon Russell y Merry Clayton, quien cantó la parte vocal de “Gimme Shelter”. Además, el Coro Bach de Londres fue convocado para agregar peso a “You Can’t Always Get What You Want”.

De alguna manera, incluso con todo esto, el disco logra inculcar en sus nueve canciones una sensación abrumadora de temor, claustrofobia y desesperación.

Desde el tifón inicial de “Gimme Shelter” (“Una tormenta está amenazando mi vida hoy”, canta Mick Jagger al principio) hasta el asalto final de trompa, órgano, percusión y coro en “You Can’t Always Get What You Want”, “Let It Bleed” muestra el sonido de una era llegando a su fin, con un miedo subyacente a lo que está esperando a la vuelta de la esquina.

No se sabía nada, pero por cómo sonaban las mejores canciones del álbum -“Gimme Shelter”, “Monkey Man”, “You Can’t Always Get What You Want”-, el futuro no iba a ser fácil. “Midnight Rambler” (la fantasía de un asesinato), “Country Honk” (una reescritura de “Honky Tonk Women”) y “You Got the Silver” (la primera canción completa con Keith Richards en la voz principal), todas están inmersos en capas de angustia e inquietud. Todo es sexy, sucio, aterrador y a punto de colapsar bajo el peso de una muerte inminente.

Y es un trabajo brillante de una banda en su apogeo absoluto. Los Rolling Stones siguieron a “Let It Bleed” con “Sticky Fingers” y luego “Exile on Main St.”, dos de los mejores álbumes de rock de todos los tiempos. La progresión desde “Beggars Banquet” hasta “Exile…”, de 1972, traza una banda que crece dentro y fuera de sí misma.

Los elementos de cada disco se abren camino hacia los demás, desde el dominio del blues hasta las consecuencias farmacológicas de los años 60 que se filtran en “Let It Bleed” y se apoderan por completo de “Exile…”. “Let It Bleed” es el vínculo que mantiene todo unido.

El álbum llegó al número 3 en la lista de álbumes de Billboard; los siguientes ocho álbumes del grupo, comenzando con “Sticky Fingers”, de 1971, y terminando una década después con “Tattoo You”, todos alcanzaron el número uno. No se sacaron singles del álbum en ese momento. “You Can’t Always Get What You Want”, originalmente el lado B del single “Honky Tonk Women”, se lanzó tardíamente en 1973 y no pudo ingresar al Top 40.

Todos estos años después, “Let It Bleed” todavía suena como un álbum hecho en tiempos turbulentos. No es necesario saber qué sucedía a fines de los años 60 para entender que algo malo estaba pasando, pero ciertamente ayuda a poner todo ese temor apocalíptico en perspectiva. La mayoría de los grupos de rock de la época se despidieron de la década en algún momento de principios de los 70, pero los Rolling Stones lo hicieron primero. Y por el sonido de las cosas, estaban más que felices de que los 60 dijeran adiós.