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Recordamos el éxito de Breathe y el peor día de sus vidas

27/10/2015 - Retro
Recordamos el éxito de Breathe y el peor día de sus vidas

En abril de 1988 salió a la venta “All That Jazz”, el álbum debut de la banda británica Breathe, formada en 1985 en los suburbios de Londres por David Glasper, Marcus Lillington, Michael Delahunty y Ian Spice.

El cantante David Glasper dijo: “Yo me crié con los Doobie Brothers, Led Zeppelin, Pink Floyd y música como esa”. Sin embargo, el disco presentaba un puñado de canciones con influencias soul, y generó un par de singles exitosos, en especial la balada “Hands to Heaven” (que alcanzó el puesto 4 en el chart británico y el número 2 en los Estados Unidos).

Sobre esta canción, Glasper explicó: “‘Hands to Heaven’ no es un tema con mensaje, simplemente un tema que trata sobre la separación. Es una canción muy simple en realidad. En algunos casos, la simpleza es la respuesta necesaria para que todo funcione”.

Otros temas incluidos en el álbum son “Don’t Tell Me Lies”, “How Can I Fall?”, “Jonah”, “All This I Should Have Known” y “All That Jazz”.

Breathe publicó un álbum más en 1990, sin éxito, y se separó dos años después. El baterista Ian Spice murió en 2000 y el cantante David Glasper sigue haciendo música, publicando algunos demos en YouTube.

El peor día de tu vida

Durante una gira, los integrantes de Breathe tuvieron un muy mal día, que incluyó montones de desastres naturales y humanos. Y todo en el lapso de 24 horas.

Primero, tres de los miembros de la banda compartían un departamento en Londres, y después de haber estado fuera de casa por un largo tiempo, al regresar se dieron cuenta de que su departamento había sido saqueado; los ladrones se llevaron montones de cosas por un valor aproximado de 14 mil dólares… o tal vez más.

Pero los chicos de Breathe no tuvieron mucho tiempo para preocuparse ya que debían tomar un vuelo a Los Angeles ese mismo día; entonces, dos horas más tarde, abordaron el avión sin el guitarrista Marcus Lillington, de quien no tenían noticias ni sabían como ubicarlo. El avión aterrizó, pero perdió parte del equipaje y no había tiempo para buscarlo.

Entonces, se desató un terremoto. No muy importante, pero lo suficiente como para que los muchachos extrañasen Londres. Más tarde, Marcus apareció y salieron del aeropuerto pensando que todo había terminado… pero no.

Decidieron ir a comer algo. En ese momento, David Glasper iba manejando camino al restaurante cuando otro auto lo atropelló y lo hizo volcar, dando dos vuelvas y chocando contra una pared. David fue llevado a un hospital con lesiones menores y heridas sin importancia.

Este fue el más terrible, catastrófico e inolvidable día que vivieron los integrantes de Breathe.