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Hace 40 años Def Leppard lanzaba “Pyromania”, un LP que se convertiría en un clásico del hard rock

19/01/2023 - Retro
Hace 40 años Def Leppard lanzaba “Pyromania”, un LP que se convertiría en un clásico del hard rock

Hasta el 20 de enero de 1983, cuando llegó el álbum “Pyromania”, estaba claro que Def Leppard quería ser Led Zeppelin. Basta con mirar su nombre.

Pero el productor Robert John “Mutt” Lange, que trabajó en el segundo álbum de la banda, “High ‘n’ Dry”, de 1981, decidió probar algo nuevo para el sucesor. Agregó toneladas de elementos digitales a la tradicional configuración de una banda de rock, agudizó sus armonías pop y filtró todo a través de un procesador que, de hecho, se convirtió en un sexto miembro de Def Leppard.

De este modo, Lange preparó a Def Leppard para la radio y el eventual éxito mundial. Las canciones sonaban simples, pero como dijo el baterista Rick Allen a Ultimate Classic Rock, fue todo lo contrario. “Suena simple”, señaló. “Pero esa es la cuestión, hacer que las cosas que son realmente complicadas parezcan muy fáciles de hacer”.

El esfuerzo valió la pena. Tres de las canciones del álbum -“Photograph”, “Rock of Ages” y “Foolin'”- se emitieron constantemente en MTV. Y la banda ascendió de inmediato de ser algo que sonaba esporádicamente en las radios de rock a ser estrellas del Top 40.

No es de extrañar: los ganchos súper llenos de “Pyromania” (especialmente en “Photograph”, uno de los singles más elaborados de la época) se hicieron para una exposición máxima. Fueron literalmente diseñados para eso.

“Photograph” fue su respuesta al punk, que poco a poco estaba siendo descartado por el frenesí del heavy metal. La canción no tenía que ser trascendental para tener algún tipo de peso eufórico, sino que cobró una importancia clave por el compromiso que la banda y el productor tuvieron con cada una de ellas.

“Hicimos un gran esfuerzo para hacerme mejor de lo que era”, recordó el cantante Joe Elliott. “Fue un trabajo duro, pero conseguimos algo único. Estaba en la cima de mis posibilidades y no había mejor hombre que Mutt para incentivarme. A veces pensaba: ‘Dios, ¿cuántas veces tengo que hacer esto? ¡Lo voy a perder!’ Lo que Mutt obtuvo fue una gran interpretación de alguien que no es un gran cantante”.

Y, sin embargo, hay ternura en la voz de Elliott en “Billy’s Got a Gun”, que recuerda la mordaz veracidad de Mark Knopfler con Dire Straits en aquellos días. Si bien es un disco plenamente rockero, la melodiosa “Stagefright” lleva al oyente de vuelta al reino del vodevil inglés.

Tal como lo había hecho Queen antes, Def Leppard trabajó en sus armonías, asegurándose de que el espacio de fondo estuviera entrelazado con una colección de voces dispares, cada una de las cuales cerraba el mosaico por completo. La banda estaba creciendo como artistas, así como también como vocalistas, y el palpitante “Rock of Ages” demostró que el grupo era capaz de tocar con clase.

El álbum también contó con dos canciones que se transformarían en favoritas del público en vivo, “Rock! Rock! (Till You Drop)” y “Die Hard the Hunter”, ambas exploraciones sonoras, con el bajo de Rick Savage profundamente enterrado en la mezcla final. El álbum tuvo un impacto y puede haber causado que Phil Lynott y Thin Lizzy cambiaran de rumbo.

“Recuerdo haber conocido a Phil Lynott”, recordó Joe Elliott. “Habíamos sacado ‘Pyromania’ y, como nosotros compartíamos sello con Lizzy, lo había escuchado. Puso su mano en mi hombro y me dijo: ‘Escuché tu álbum, es la razón por la que me separé de la banda. No puedo competir con eso’. Fue el elogio más horrible que he tenido. Desearía haber sido lo suficientemente valiente como para empujarlo contra la pared y decirle: ‘¡Bueno, entonces hacé un disco mejor!’ Pero solo dije ‘Oh’ y me escapé”.

El álbum está empapado de la parafernalia del rock de la década del 80, aunque lo hace de manera divertida, creando un telón de fondo animado que se vuelve más seguro con cada tema que pasa. Los ganchos son tensos, particularmente en el arrasador “Comin’ Under Fire”, pero el resultado final fue algo mucho más sofisticado que las canciones de cualquiera de sus rivales de hair metal. Def Leppard fue el grupo oriundo del norte de Inglaterra más emocionante desde Black Sabbath, encarnando el entusiasmo y la fuerza de las clases trabajadoras que habían construido aquel país desde cero.

Pero lo que diferenció a Def Leppard del grupo de Tony Iommi fue su decisión de imbuir el trabajo de melodía y coros contagiosos, mientras el quinteto se esforzaba para transformar su sonido del estudio a los escenarios en vivo. Fue su forma de expresión más avanzada, creando un nuevo tipo de pasión ardiente que funcionó tanto en el disco como en su respuesta. El hecho de que fuera tan comercial lo hizo aún más agradable de escuchar, convirtiéndolo en uno de los primeros álbumes de hard rock en dejar huella en el mundo del pop, así como en el del metal.

Los dos primeros álbumes del grupo, “High ‘n’ Dry” y el debut de 1979, “On Through the Night”, apenas habían llegado al Top 40 y se quedaron a las puertas del Top 50, respectivamente. Los singles exitosos de “Pyromania” enviaron el álbum hasta el número 2 del Billboard 200 (desde entonces ha vendido más de 10 millones de copias). Los tres singles alcanzaron el Top 40 estadounidense, con otras cuatro canciones registrando una gran difusión en las radios de rock. Misión cumplida.

También podría culparse a Def Leppard por cada banda de pop metal surgida a mediados de los 80. De repente, los sintetizadores y esos coros enormes estaban por todas partes. Por supuesto, muy pocas bandas lo hicieron tan bien como Leppard en “Pyromania” y el sucesor aún más grande, “Hysteria”, de 1987.

No contaban con eso en ese momento, pero Def Leppard cambió la forma en que las bandas de rock hacían música y la forma en que sonaban. Solo hacía falta encender la radio para comprobarlo.